La fotogenia es real,
pero tiene más que ver con la actitud y la práctica, que con la belleza.
Tu tienes el poder de potenciarla.
Estas son las claves:
1
No pienses que sales mal, simplemente no tienes costumbre de verte.
RECONCILIATE CON TU IMAGEN
Las fotos congelan movimientos y nos muestran en dos dimensiones, eso hace que nos veamos diferentes a como nos vemos en un espejo.
También tememos que nos juzguen por nuestro aspecto. Nuestra autocrítica exagera detalles que nadie más nota.
Te ayudaré en todo, desde qué hacer con las manos hasta cómo mostrarte con naturalidad.
2
Relájate, confía y vive esta experiencia sin presión.
DISFRUTA DEL PROCESO
Bríndate la oportunidad de mirarte en ese espejo especial y revelador que es una sesión fotográfica. Una vivencia agradable y positiva en la que tú eres protagonista.
Me aseguraré de que te sientas genial en cada toma.
3
Prepárate para sorprenderte.
SAL DE TU PERCEPCIÓN HABITUAL
Es posible que te veas de una manera nueva que te sorprenda, y que te gustes más de lo que imaginabas.
